Saturday, December 19, 2009

EL AMOR ENGENDRA LO QUE EL ODIO NO PUEDE CONCEBIR.

Los que han sentido el amor contenido en el simple soplo de un aliento, que nos permite sentir y existir tal cual somos; han afirmado que esta es la sustancia de la que el ser humano está hecho. Esto coincide con esa afirmación religiosa que declara que los seres humanos, estamos hechos a imagen y semejanza del Creador, y si concebimos a Dios como la Fuente de la que ese Amor emana, entonces es fácil concluir que el odio es un sentimiento que no puede tener cabida, en un corazón donde late la misma esencia de la Vida. Todo eso es fácil de asimilar mentalmente pero sólo se comprende, si esa esencia es realmente reconocida. Y no se puede captar su presencia, si todo lo que hacemos es fingir que sabemos de lo que trata el amor. Sucedería como les pasa a muchos feligreses, que adoran a un Dios que está en el cielo pero cuando ponen la vista en la tierra; no sienten la menor consideración y el más mínimo respeto por sus semejantes. Como si fuera posible que una madre, creyera en la devoción de alguien que les maltrata a sus hijos.


Y resulta que si algo así sucede con los que creen en Dios, entonces no es de extrañar que surja un ateo justificando la presencia del odio; en el interior de los seres humanos. Cuando esto sucede y encima de eso se toma al ateo este, como un ejemplo de ser humano digno de ser imitado entonces es cuando hay que dudar; del sapiens que llevamos detrás del Homo y que nos recuerda que todos somos miembros de una misma especie. Según el diccionario de la lengua española, sapiencia es sinónimo de sabiduría y los que se dedican a odiar, por lo regular no pasan de ser salvajes que amparan a los de su calaña pero pueden exterminar con la mano en la cintura, y sin sentir el más mínimo escrúpulo de conciencia, al resto de los individuos de su misma especie que no comulguen con tal nivel de barbarie.

Una muestra de este tipo de ser humano que supera en sadismo, a otras especies del reino Animal consideradas como fieras; el mundo aun lo recuerda con el apelativo del Che. No me dejará mentir esta cita: "El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal." (Fuente: Mensaje a la "Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América latina" - Abril de 1967). Es de notar el contraste del contenido de esta frase, con el de esta otra cuyo autor fue el Apóstol y poeta cubano José Martí y que aparece en el Museo de la Plaza de la Revolución: "Asesino alevoso, ingrato a Dios y enemigo de los hombres, es el que, so pretexto de dirigir a las generaciones nuevas, les enseña un cúmulo aislado y absoluto de doctrinas, y les predica al oído, antes que la dulce plática de amor; el evangelio bárbaro del odio”.

Así como la oscuridad no es otra cosa que la ausencia de luz, el odio es la absoluta ignorancia de lo que el amor es capaz de alcanzar. Lo sabia ese poeta cubano que dejó clara su posición al expresar:"La libertad de mi patria, quisiera verla surgir entre alas, no de entre charcas de sangre. No es eterna la existencia del ser humano en esta Tierra y la conciencia, no puede amoldarse al pensamiento limitado de quienes no hacen un esfuerzo por reconocer; que no se puede luchar contra la misma esencia de la Vida. Los que se atreven a hacerlo no viven en paz sus vidas y al morir, pierden la oportunidad de sentir en una existencia terrena; sensaciones mas divinas que las generadas por sentimiento ruines.

Abrir los ojos a una realidad que nos atañe a todos y tomar conciencia de lo que realmente importa; si deseamos poder vivir una vida colmada de satisfacciones, debería convertirse en un compromiso sobre todo si tenemos en cuenta que hoy sembramos en los niños, el germen de lo que cosecharan las futuras generaciones de hombres y mujeres que como nosotros, pasaran por una experiencia que siendo en la Tierra no tiene que ser infernal. Y escojamos mejor los ejemplos a seguir que como expresara Martí: "Los bárbaros que todo lo confían a la fuerza y a la violencia nada construyen, porque sus simientes son de odio."

LO QUE ME INCLINA A ESCRIBIR, SIN ESPERAR A QUE ME ENTIENDAN.

 Buscando en Wikipedia el significado de una palabra, encontré esta frase de un piloto profesional de Fórmula 1: «"No puedo vivir en una isla de prosperidad, cuando estoy rodeado de un mar de miseria". ». Y no pude evitar pensar en esas personas que viven con indolencia y como si no les afectara en nada, la situación en la que actualmente se encuentra la raza Homo sapiens como consecuencia de insistir, en las diferencias entre los seres humanos e ignorar que el ser humano; independientemente de la clase en la que una sociedad lo encasille, forma parte de una misma Creación. De manera que lo que se haga a sí mismo, será lo que le haga a los demás, y de lo que lleve adentro, será de lo que le podrá ofrecer a un semejante.


 Por aquello de que una cosa puede llevar a la otra, me acordé a alguien que presumía de poseer una humildad a prueba de bomba y que además de suministrarme consejos, me exigía que los siguiera al pie de la letra. A veces podía hacerlo porque se referían a cosas simples que incluso, ya hacía desde antes; pero otros no podía seguirlos porque mi corazón me indicaba lo contrario, y entre el deseo de mi corazón y lo que otra gente me sugería, mi madre me repetía desde muy pequeña que era a mi corazón; a quien debía obedecer.

 Este argumento que provenía de alguien de cuyo amor, nunca tuve motivos para dudar; no le parecía suficiente a ella y a menudo se tomaba muy a pecho el que yo prefiriera guiarme por mí, en lugar de hacer lo que ella me indicaba. Siempre he creído que la semilla de la amistad germina, florece y fructifica, solo en un ambiente donde uno puede ser sin pretensiones y en el que la sinceridad no se interpreta como impertinencia y la generosidad no significa entregar de uno mismo, lo mínimo o lo peor. Precisamente por eso es que en toda mi vida solo he contado con dos verdaderos amigos: mi madre y mi Maestro.

 Pero continuando con esa persona, resulta que me insistía mucho en que finalizara con una relación que me restaba tranquilidad y alegría, y en eso yo también coincidía con ella además de que apreciaba, su preocupación por mi estado de ánimo. Lo que ella no podía ver desde su posición de amiga, era que lo que sentía yo por la persona de la que ella insistía que me separara, no coincidía con lo que sentía mi amiga hacia esa persona. Por eso a ella le era más fácil intentar separarme a mí de la experiencia que yo estaba viviendo, que a mi alejarme de alguien que amaba sin la condición; de que me amara a mí de la misma manera.

 Llegó el día en que mi negativa a poner en práctica sus amigables indicaciones, le pareció como un insulto a su inteligencia. Me lo fue haciendo saber de varias maneras pero, sin atreverse a decirme simplemente que ya no deseaba mi amistad debido a mi insistencia; en hacer lo que mi sentimiento me impulsaba a hacer; en lugar de lo que ella me indicara. Captando las indirectas me fui alejando hasta que un día, coincidimos en un lugar y después de saludarme con una hipocresía, pésimamente disimulada; me preguntó lo que había hecho ese fin de semana.

 Sabiendo que eso a ella no le importaba en lo absoluto pero intentando hacerle llegar un mensaje, que me constaba ella aún no había captado; le comenté que una persona que ella conocía por referencias, y que por muchos años había obedecido a un patrón de conducta bastante autodestructivo, me había visitado para informarme que un médico le había diagnosticado cáncer. Mi ex amiga, sabia de las tantas ocasiones en las que yo había auxiliado a esa persona y cuantas veces le había recomendado escuchar a alguien que podía ayudarla a verse a sí misma (y a su autoestima) de una manera más elevada y real. Aun así no pudo evitar poner una expresión de mártir y exclamar:- ¡Ay, pobrecita!- , refiriéndose claro está, a la persona a la que le habían diagnosticado el cáncer. Aunque a mí me pareció que se lo decía a ella misma.

 Esa amiga que no soportaba que uno tuviera una perspectiva de un asunto, muy diferente a la suya; no sabía que, según me había podido demostrar mi madre desde que yo era una niña y tal como constantemente su Maestro le repetía a ella, ningún ser humano es pobre por naturaleza sino que empobrece a su alma, cuando no puede contemplar la inmensa fortuna que lleva adentro. Y sabía que dicha ceguera sobrevenía de tratar de perseguir tesoros, que el tiempo finalmente convertirá en polvo. Supuestamente también coincidía con William Shakespeare, en que la ausencia de discernimiento humano en los que aparentaban ser lo que no eran, se debía a que: «En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser ».

 De saber, sabía mucho pero no  como para poner en práctica, aquello que presumía saber y como no es de amigos dejar a los amigos en la ignorancia porque esta, siempre los dejará en ridículo; cuando me preguntó acerca de lo que le dije a la invitada que llegó sin anunciarse, le contesté:

 - Pues aunque sé que esto a ti no tiene por qué importarte e intuyendo que no te va a gustar nada, le dije que había ido a buscar lástima al lugar equivocado porque el poder que residía en mi y que me ofrecía salud mientras que yo la aceptara; era el mismo que habitaba en ella mientras que ella, elegía hacer de su vida todo un melodrama imposible de soportar. También le recordé las muchas ocasiones que le recomendé escuchar, al mismo Ser Humano que tú escuchas. Y entre otras cosas, que escuchó porque le dio la gana y no porque yo la obligué, además le dije que debería estar satisfecha de comprobar que el poder que se ocupaba de ella, para que disfrutara y agradeciera la vida finalmente, había accedido a ayudarla para finalizar lo que ella comenzó; con varios intentos de suicidio. Así que en lugar de pobretearte - le seguí diciendo- y ofrecerte frases de consuelo que no tendrán el mismo efecto de una quimioterapia, ni provocarían el mismo impacto que tendría el que te aceptaras a ti misma; te voy a felicitar pues finalmente lograrás lo que siempre has querido que es: atraer la atención de los demás mediante la lastima y de paso, darás por garantizado que perderás una vida por la que no has sentido el menor aprecio; como lo has demostrado tantas veces.


 Mirando la expresión de la dizque amiga, deduje que lo que le había dicho a la que se había invitado a mi casa; le había venido a ella como anillo al dedo o sea, que se dio por aludida. Después de tragar en seco me miró como si yo fuera una araña antes de escupir: - Me parece una falta total de piedad de tu parte y un gesto que demuestra, un exceso de importancia personal- . Como sabía que su opinión provenía, de una parte de ella que ignoraba que la lengua estaba conectada al cerebro, le sonreí a la vez que escuchaba una voz amiga que me decía: la sinceridad es como un espejo que le devuelve a cada cual; la imagen que tiene de sí mismo. Algo que está muy claro que la hipocresía no puede hacer, dada su falsa y mugrienta condición.

 Como la paciencia es un recurso infinito, me quedó suficiente para contestarle: - Ya lo dijo el gran Federico Nietzsche: « Y el hombre en su orgullo creó a Dios, a su imagen y semejanza». La sola mención de esta simple frase, hizo que apretara los labios, se moviera en el asiento como si algo le incomodara y tal vez, que se le frunciera otro ojo que no queda precisamente en el entrecejo; pero antes de que la espuma le saliera por una de las comisuras labiales y para despedirme concluí: - En el prólogo del libro “Rebelión en la granja” hay una frase del autor; George Orwell, que dice: “Si la libertad significa algo, será, sobre todo, el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír”.

 Entiendo que el aliento vital que es lo que nos permite existir, no hace distinción alguna antes de penetrar tanto en esas personas que deciden tomarse la vida a la ligera y sentirse miserables; por darle más valor a otras cosas que no le garantizan la vida como el aliento lo hace; como al entregársele a otras que no andan comparando sus vidas con otras vidas y que se sienten afortunadas simplemente por ser lo que son. Y estando en deuda con cada uno de los que al aceptarme, me permitieron existir sin exigirme nada a cambio; por más afortunada que me sienta tengo que aceptar que, como dijera ese piloto de carreras antes de morir: «"No puedo vivir en una isla de prosperidad, cuando estoy rodeada de un mar de miseria".

 Y es eso es lo que me inspira a escribir sin esperar a cambio, que el lector comprenda el sentido de mis palabras y que además, concuerde con el mensaje que estas procuran trasmitir. Escribo porque lo disfruto y sabiendo que al hacerlo, me arriesgo a expresar algo que si fuera un traje no faltaría quien lo encontrara; hecho a su justa medida. Supongo que algo así pensaba el dramaturgo y actor francés Molière, mientras que escribía su famosa obra “El Avaro”. Este célebre escritor fue el mismo que, no satisfecho con la mordaz crítica que recibió de la gente codiciosa y cicatera de su época, también se atrevió a afirmar que: "La hipocresía es el colmo de todas las maldades.", sabiendo muy bien que los hipócritas andaban por montones y se aparecían por donde quiera e incluso; en las altas esferas del poder. Y es que la hipocresía desde ese entonces, ya estaba considerada como una norma de cortesía y un método infalible, para poder disimular la falta de confianza en uno mismo.

Friday, December 18, 2009

La máxima aspiración de un ser humano, no debería ser formar parte de un rebaño.

No creo que vivir consista solamente en practicar la doctrina hedonista, que proclama el placer como fin supremo de la vida. Si bien me parece que sin sentir placer, un ser humano puede llegar a sentirse algo incómodo; dudo de que esto sea motivo suficiente como para hacerle pensar que otro ser humano, es responsable de que él o ella se sientan cómodos. Siendo un ser humano al fin y al cabo, y viviendo en un planeta donde hay millones más como yo, puedo decir que en varias ocasiones me he sentido contrariada pero no he llevado la ofuscación al límite de suponer, que otra persona decidió nacer en la Tierra exclusivamente para hacerme a mí la vida más fácil y llevadera.

De manera que una vez disgustada por: haber presenciado alguna injusticia de las tantas que se cometen, sobrellevar estoicamente a un pobre pendejo que trata de verme algún parecido con él, tener que recordarle a alguien que no nació con un diamante en el orificio anal, o por cualquier otra situación típica y original de los que gustan jugar con la paciencia de los demás; aun en medio del estado de encabronamiento logro escuchar una voz que me susurra: “Relájate, goza y dales por su lado que no se pueden esperar peras del olmo y para colmo, los pobres infelices ni siquiera saben lo que se hacen”.

Eso me hace recordar que mi estado de ánimo es un asunto, que sólo a mi me compete y entonces me es más fácil procurar recobrar la calma y llegar a sentir un bienestar, que no depende más que de mí misma. Comprometida con mi propia complacencia entonces si puedo entender, que esta Vida se me ofrece sin pedirme a nada a cambio para que la disfrute totalmente; al menos mientras pueda y que teniendo eso en claro, por más disgustada que me sienta con cualquier otra persona debo reconocer que siempre tengo a mi alcance; la posibilidad de sentirme a gusto conmigo misma.

El estado en el que uno se encuentra a gusto en su propia compañía, es muy fácil de conseguir pero precisa de un conocimiento de uno mismo, que no se obtiene a través de los libros. Le hace a uno consciente de las limitaciones externas y a la vez permite que uno no se sienta confinado, por las murallas que alza la ignorancia con el fin de proteger a las miserias humanas. En tal estado de gracia, digámosle para que se entienda; se encuentra la bloguera Yoani Sánchez que desafía las absurdas y arbitrarias normas, impuesta por un régimen dictatorial, consciente de las consecuencias pero amparada por el coraje y la nobleza de los que se atreven, a empuñar la espada de la Verdad.

Esta mujer cubana, más comprometida con la conciencia que con una doctrina sectaria y totalitarista; no es tratada como un ser humano merece simplemente por atreverse a declarar, que no es una bestia mas de las que pertenecen al rebaño pastoreado; por los cuatreros hermanos Castro. Ese par de transgresores de la confianza que en ellos depositó todo un pueblo, e infractores de todas las leyes constitucionales; tienen la costumbre de tratar como criminales a todo el que tenga agallas, para cantarles sus verdades. Mi silencio ante tal atropello me haría cómplice de ese par de tarugos, cuyo apego a un poder temporal es tal que no les permite notar; que están cavando sus propias tumbas.

Por eso se me ocurrió escribir este artículo que les envío, a todos los que se mantienen en contacto conmigo a través de la red virtual; junto con un enlace que los llevará a conocer a la bloguera cubana Yoani Sánchez.

SIMPLEMENTE LE GUSTABA AYUDAR…

Alguien a quien amo y respeto desde que le conocí hasta hoy, me dijo que sublimes eran esos actos que le servían al ser humano; para iluminar el camino que la eternidad le trazaba. Y que por eso era tan importante estar despierto y actuar conscientemente pues cuando lo sublime, no ocupaba el instante presente entonces este espacio lo ocupaba el ridículo y bueno…cualquier sabe a lo que el ridículo conduce cuando el Ser dispone de toda la eternidad. Añadió que la línea que separa lo sublime de lo ridículo era tan sutil, que bastaba con un minuto de inconsciencia para hacer desaparecer a uno y que el otro se instalara. Como mismo se apodera la oscuridad de una habitación, cuando las ventanas se cierran a cal y canto.

De esa persona aprendí, que dar era un acto sublime reservado para aquellos que sabían; que de lo que daban siempre tendrían suficiente. Pues es un don de reyes la generosidad así como es la única posibilidad del miserable, mendigar y no dar nada. Por eso , nunca me asombré al ver a gente llena de dinero quejarse de su suerte, de que no tenían dinero suficiente, de que el tiempo no estaba a su favor, de que la pinche sirvienta le robaba, de que los hijos solo lo querían por ser un buey de oro, etc., etc. Y no me extrañó tampoco, ver rostros felices en hogares donde reinaba el amor y no importaba, que para comer solo hubiera arroz con frijoles.

Esa dicha, que no precisa de palabras para ser expresada; en lugar de los patéticos lamentos de los poderosos mendigos, es la más autentica y más sincera plegaria que puede elevar el ser humano a su Creador. Algo que desconocen los que van a misa los domingos para comprar indulgencias, y el resto de la semana se la pasan pensando más en el dinero que en ellos mismos. Por no mencionar a los demás que por querer quitarles el dinero, para los méndigos usureros resultan cargas necesarias que un montón de dinero compensa, cuando lo ponen del otro lado de la balanza. Pero no hay que hacer leña del árbol caído y estos con estar ciegos, sordos y encima andar por la vida sin saber lo que hacen, tienen más que suficiente. ¿No te parece?

Cuando de ayudar se trata, es indispensable saber primero si sabe uno lo que le gusta recibir de otro. Lo digo porque hay gente que cree que ayuda a un empleado, cuando en lugar de darle el aumento que este se ha ganado le ofrece, darle pequeños prestamos cuando lo necesite, de manera que el empleado se endeude y solito se ponga una soga al cuello. Esta gente para mi es detestable, pero comprendo que dentro de ellas habita una esencia que es divina y cuando me dan el chance se los recuerdo. A mí no me gustaría al final de mis días, tener que darme la vuelta para verme en el espejo de mi conciencia y no poder reconocerme simplemente; porque el espejo está lleno de las inmundicias que yo misma le he lanzado. Sólo por eso, aunque esa pobre gente no quiera comprender lo comprensible y se aferre a un patrón de conducta que no les favorece en nada; sigo insistiendo en recordarle que de lo que creen tener no podrán llevarse ni una pestaña.

No conduce a nada criticar al miserable que codicia el dinero llamándole cicatero y nada especial se saca de la persona apegada a las cosas materiales; sugiriéndole que lea “El Avaro” de Moliere. Generalmente esa clase de gente no tiene tiempo ni para amar a sus hijos, ¿cómo crees que van a agarrar un libro que además, no tiene nada que enseñarles? Con esta gente lo único que pueeeede que funcione, es lo que siempre ha funcionado, predicar con el ejemplo. Como decía un Maestro que entró en una ciudad montado en un burro, y cuyos representantes se han encargado de embrutecer al rebaño mientras colocan sus divinas nalgas, en carros del año. Pero eso sí, conscientes de que en el mundo muchos niños mueren de sed y hambre, y que estos merecen personas que eleven por ellos una oración al Padre para que este, cuando mejor le parezca se acuerde de tirarles agua y alimentos desde el cielo para que sobrevivan.

A este tipo de gente evidentemente bastante despistada, el Maestro que predicó dando el ejemplo las llamó hipócritas y por eso no es de extrañar que lo hayan masacrado antes de clavarlo en una cruz. Así como no resulta un misterio el que el crucificado tenga un espacio en el corazón de la gente, después de miles de años ; que no tiene Barrabás, ni Poncio Pilatos, ni Herodes, ni toda la bola de marrulleros del Sanedrín que afirmaban amar a Dios; por sobre todas las cosas de este mundo. Parece ser que resulta muy fácil declararse cristiano pero hay que contar con algo más que una creencia, para saber que el Cristo es un estado de conciencia en el que ayudar y dar lo mejor de uno mismo, resulta algo natural, simple y sencillo.

Thursday, December 17, 2009

LA FELICIDAD NOS PONE EN CONTACTO CON LO DIVINO.

Conversando sobre sexualidad, tema que despierta mas el interés por intercambiar opiniones que por garantizar una experiencia orgásmica, que nos proporcione un destello de lo que significa sentirse satisfecho con todo lo que la vida ofrece; pude notar que conservar despierta la conciencia no está desligado de la plenitud y que el acto sexual realizado con ganas, puede llevarnos a tener una experiencia orgásmica que aunque sea fugaz; nos recuerda que entre el sentimiento de bienestar y la sensación de insatisfacción hay un abismo de diferencias, que resulta más que evidente. Dentro de cada cual, hay una voz silenciosa que en mil formas nos recuerda que la vida, es como un regio banquete destinado para reyes. Esa voz puede ser apagada por otras, que aprovechando que a la que viene de ti no le prestas atención; tratan de convencerte con el absurdo argumento de que la vida es un valle de lágrimas, donde es natural sentir una sed y un hambre que no podrás saciar; hasta que exhales tu último suspiro. A estas voces se les debe el que en un festín tan espléndido como el que la Vida nos ofrece, se pueda notar la presencia de invitados disfrazados de facinerosos que eligen renunciar a participar, y prefieren morirse de envidia mientras que los agradecidos, celebran a lo grande la suprema bendición que representa el contarse entre los vivos.

Repasando el trayecto recorrido en el transcurso de mi vida, pude percibir claramente que nadie mejor que yo, para saber lo que me causa deleite y lo que puede darle a mi complacencia una patada; para que el vacío de la insatisfacción se instale y se pasee en mi interior como Pedro por su casa. Y también cavilaba en que este conocimiento precisamente, es lo que hace que aunque me tachen de egoísta los mismos que no dan ni dicen donde hay; insista en darle a mi cuerpo alegría; con o sin Macarena, si es que no deseo que el desconsuelo se apodere de mí y me obligue a caminar como un ángel con las alas caídas. En mi corazón confío que los que no están dispuestos, a cambiar su natural predilección por sentir plena satisfacción en esta vida; por la pueril promesa de otra vida que supuestamente precisa del sacrificio humano y la muerte; disfruten completamente del placer de estar vivos mientras que el aliento se los consienta.

Cuestión de Perspectivas.

Ver las cosas desde una perspectiva elevada, siempre nos permite distinguir de cada asunto su verdadera envergadura y por tanto, nos permite descubrir el significado trascendental de la experiencia humana y percibirnos a nosotros mismos, como seres divinos viviendo fugazmente una realidad virtual. En lugar de concebirnos como pedazos de carne con ojos; viviendo una experiencia caótica que termina cuando menos lo imaginamos, podemos observarnos a nosotros mismos con la misma aceptación, con que la Vida nos regala esta existencia y al menos intuiríamos nuestra verdadera dimensión. Contrariamente a una perspectiva reducida y limitada que nos obliga a sentirnos unos miserables pseudohumanos y a actuar como tales, un punto de vista más despejado y esperanzador nos permitiría actuar sin temor ni falsa modestia alguna; con la excelencia del que se sabe parte de un TODO QUE NUNCA LE FALTA NADA, al que algunos llaman Dios y otros invocan de otras maneras concibiéndolo como Ser Supremo y Creador del Universo.

Es común que los padres que le rinden notoria pleitesía al dinero mientras que subestiman el valor del ser humano, no sean pródigos al ofrecer cálidas muestra de afecto y enseñen a sus retoños a comportarse de manera mezquina y arrogante. Pero sería un sacrilegio además de un indudable signo de retraso mental, concebir y comparar al Todopoderoso Creador con ese pobre pendejo que, intentando ser padre; a lo único que llega es a criar los cuervos que le sacaran los ojos. Y si no me crees, es porque no has estado presente mientras que alguien de esa clase, agoniza intentando ponerse en paz consigo mismo ni has visto las expresiones de los parientes; cuando el notario les está leyendo el testamento.

Yo que he sido testigo mudo de las nefastas consecuencias de olvidar, que ser padre biológico no es lo mismo que Ser; parte integral de ese Poder intangible pero real que nos permite existir y que es capaz de crear un óvulo y un espermatozoide que saben perfectamente lo que tienen que hacer; puedo afirmar que no es lo mismo aparentar ser una imitación de un ente ignorante y menesteroso, que constatar que un ser humano es simple y sencillamente una muestra viviente; de la auténtica naturaleza del Creador Supremo. A los que eligen demostrar que ese Hacedor Divino, puede convertirse en una sabandija abominable que induce a sus criaturas a hundirse en el pantano de las miserias humanas, para poder sentirse Superior a todo lo creado por Él , siento decirles que sucumbirán en el intento porque la Conciencia Suprema, nunca se permitiría denigrar de esa manera su propia esencia.

Mi intención con este mensaje es que tomes esta existencia, como un regalo que merece ser reverenciado con gratitud y celebrado como un milagro. Que dejes de criticar actitudes en otros que tal vez hagas tuyas, de forma demasiado inconsciente como para notarlas. Que comprendas que ningún ser humano necesita mejorarse, sino mas bien que precisamos aceptar que al ser humanos es que podemos expresar y poner en evidencia, la sublime grandeza de la Creación. Y que tengas en cuenta que nadie puede ofrecer de aquello que no posee y por tanto, si lo que anhelas es vivir y dejarle a las futuras generaciones un mundo donde reine la paz, entonces deberías priorizar el encontrar esa paz dentro de ti; que es donde verdaderamente habita la esencia de tu auténtico Creador.

Wednesday, December 16, 2009

LA PAZ QUE SOLO DEPENDE DE TI

“Una verdad proclamada desde el fondo de una cueva, es más poderosa que un ejército”.

Aunque traten de ocultar los efectos de los recursos empleados, es evidente que la educación escolar en las sociedades regidas por estrictas normas de conducta y leyes susceptibles de ser violadas por poderosos intereses; está encaminada a la formación de un ser humano que no pueda tener criterio propio, pensar por sí mismo y reconocer que su verdadero propósito es Ser; en lugar de procurar llegar a ser alguien importante en esta vida.

Tal desviación de la natural condición humana, que se consigue inhibiendo las funciones del hemisferio derecho del cerebro; logra convertir al ser humano en una entidad anodina y manejable que no reconoce su propia esencia y por tanto, es capaz de renunciar al entendimiento que caracteriza al género Homo sapiens. Está de más señalar a los que se benefician directamente con este patrón de conducta, que permite que un ser humano no ponga ninguna objeción a renunciar a su inherente dignidad para convertirse, en un sumiso esclavo de aquellos que obedecen a mezquinos intereses.

Afortunadamente el sistema tiene sus fallas, al estar concebido por gentuza fría y calculadora que ignoran las consecuencias de que la inconsciencia; sea la que gobierne sus actos. Por eso es que no puede evitar la existencia de individuos, que poseen la certeza de que el entendimiento humano brilla con luz propia y que asumen las consecuencias de oponerse a los desmanes de aquellos que, para elevar a su importancia personal a niveles estratosféricos; se despojan de todo escrúpulo y son capaces de traicionar a los de su propia especie.

Sin paz en sus corazones estos seres patéticos y ambiguos, no atinan a hacer algo que vaya realmente a favor de las personas, y no pueden distinguir que el daño mayor es el que se hacen a sí mismos. Otra cosa muy distinta sería si renunciaran a la soberbia, que los convierte en paladines de las miserias humanas y aceptaran humildemente, que la vida necesita de la paz para ser plenamente sentida y apreciada; como el divino regalo que es. He aquí la importancia de sentir paz, en lugar de chacharear sobre la paz como hacen los mismos que no se tocan el corazón; antes de provocar un conflicto armado que les aportará sobradas ganancias materiales. La paz es una gracia que por divina, sólo puede habitar en un corazón noble y consciente de que las riquezas que posee no son de este mundo y tienen un valor, que no se puede equiparar ni remotamente con lo que el dinero puede comprar.

Si aspiras a sentir esa paz y tu compromiso es con la vida que hasta hoy te ha acompañado en las malas y en las buenas; entonces visita este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=bIQvnzIcik0&feature=related y date la oportunidad de poder apreciar el valor de cada aliento que te permite existir, antes de correr el riesgo de despedirte del último sin sentir una sincera gratitud; por las bendiciones que cada uno de los anteriores le trajeron a tu vida.